Trípode
Hoy toca hablar del trípode por fin, quería hacerle fotos pero al final me ha dado pereza y las he buscado por internet.
Es este, es un hama omega premium II (en la firma pone omega carbono III porque era el único que había), no pensaba comprar nunca más un hama porque todos los que había visto eran bastante plastiqueros y terribles (incluído el que compré hace cinco o seis años para la compacta sony) pero vi y toqué este y estaba bastante bien así que me lo traje puesto por unos 60€, menos de la mitad de lo que pensaba gastarme en el trípode. Ya vendrá uno mejor cuando haya reventado este del todo y la situación económica mejore, que es importante mirar por el bolsillo.
Pesa un poco, estará sobre los 3kg o 3kg y medio pero como lleva una mochila tampoco se hace tan incómodo de transportar. No recuerdo cuánto me dijeron que aguantaba pero creo que estaba sobre los 4/5kg de peso. Lo he puesto con la cámara y el objetivo más pesado que tengo y no ha hecho ningún amago de caerse.
Con las patas extendidas del todo llega a una altura de 1.50 o así, lo que lo hace muy cómodo de usar si piensas usarlo de pie, no como esos trípodes de un metro que son como para dejarse la espalda. Además la columna del centro se extiende lo que le hace coger una altura considerable. Yo no suelo estirarle las patas por completo, lo que hago es abrir una sección y subir la columna, me parece más cómodo y el trípode ocupa menos en el suelo así que mis posibilidades de tropezarme con una pata y cargarme la cámara se reducen (tengo tendencia a ese tipo de accidentes).
Además tiene una de las cosas que buscaba en un trípode que otros de precios similares no tienen, la zapata para poner la cámara más cómodamente de la que ya hablaba en esta entrada. Que para mí se ha convertido en algo imprescindible. El trípode lleva dos, no se la suelo dejar puesta a la cámara y siempre que termino de usar el tripode la devuelvo a su sitio, pero si quisiera podría ponerle una a la cámara de fotos y otra a la de video. Aunque es más inteligente guardar la extra de repuesto por si la otra se pierde.
Aunque el detalle que más me gustó y el que me hizo decidirme a comprarlo fueron estas patitas, llevan un tope de goma móvil que hace que no se mueva del suelo fácilmente una vez plantado, para mí mucho más seguro que los que llevan simples tacos al final de la pata. No se resbala y lo hace muy estable, algunos trípodes de clase tenían algo parecido pero otros no, y en esos otros se echaba de menos porque tenían más tendencia a resbalarse (y que se resbale un trípode con una cámara de 3000€ encima no es divertido).
Así que este es mi trípode a partir de ahora y durante mucho, mucho tiempo. Espero saber sacarle partido en fotografía porque solamente lo he usado para videos muy malos…



Añadir que las patas de goma móviles, se pueden enroscar y dejar a la vista un pincho para utilizar en terrenos blandos.