Entra por la izquierda
Los que sigáis también mi blog es probable que sepáis que ayer por la tarde estuve grabando el primer corto que tenemos que entregar en una asignatura. Todavía no sé como va a quedar porque he hecho un intento de montaje y tuvimos algunos problemas de grabación por estar desentrenados (hay que pensar en el montaje al grabar, sino es imposible).
La asignatura para la que tengo que hacer estos trabajos es de primer ciclo, no la había cogido hasta ahora porque su nombre y la descripción en el programa no tienen nada que ver con lo que es en realidad, de hecho mucha gente se matriculó este año pensando que era una asignatura de animación y muchos han desaparecido ya. Pero el año pasado en dirección de fotografía me dijeron que era esta asignatura y de que iba, así que este año la he cogido. Así que hay muchas cosas que las conozco por dirección de fotografía, entre ellas todo lo de los ejes.
En dirección de fotografía le dábamos importancia a los ejes en conversaciones y cosas así, cuando no podías saltarte el eje porque los actores cambiaban de lugar (ya puse una entrada sobre esto por aquí). Pero como realmente allí no teníamos que hacer ningún corto que tuviese ningún sentido el resto de cosas que daban coherencia a las películas como las direcciones no tenían demasiada importancia.
En este primer trabajo tenemos que demostrar que hemos aprendido lo de los ejes y las direcciones, el raccord de dirección y todo eso. Y a mí, que confundo la derecha y la izquierda, me sigue costando un poco.
Así que ayer que tuve que dirigir yo porque mi compañero actuaba, cada vez que alguien salía del plano tenía que repetirme mil veces en voz alta “entra por izquierda” si había salido por la derecha o al revés. Así que estuve todo el rato con la frasecita… menos mal que casi todos los que estaban allí me conocen porque parecía una maníaca.
Anoche estuve pasando los videos y lo de las direcciones creo que salió bien después de todo, solo que no sé si vamos a poder montar porque grabamos planos muy cortos. Así que quizá nos toque repetir, al menos sabemos que para la próxima no meteremos la pata de esa forma.